[La TaVerna Del Isra] Inconsecuencia fanatiquera

Escrito por: Israel Mierdosa

Pongamos de manifiesto una hueá: a mi me carga ser moralizador en los temas, pienso que cada cual tiene derecho a hacer y decir lo que sea, SIEMPRE Y CUÁNDO no afecte ni invada el metro cuadrado del otro. Pero en este tema, ese es el pero del asunto. Durante mucho, mucho tiempo, hemos tendido como sociedad de consumidores de música a adoptar un comportamiento discriminador con un target de mucha importancia para la industria como tal, el target juvenil que sigue a las boybands, girlbands, y artistas juveniles.

Sabemos que se les vende una idealización concreta de lo que ellos pueden después preconcebir como imagen idónea. Sabemos que muchas veces, más que un esfuerzo artístico como tal, todo ello es un producto. Que tratan de sacar discos, películas, mercadeo y ademases todos los años, para seguir llenándose los bolsillos. Pero el problema de tal cuestionamiento es que nosotros no nos hacemos autocrítica, porque para mi idea, es súper fácil huevear al de el lado, sin mirarse uno primero. Mi tesis, o planteamiento, es que todos los que alguna vez hueveamos tanto a las believers, a las directioners, estamos exactamente en el mismo saco. Créanlo o no.

Los que escuchan Coldplay tienden a limitar en general, su espectro a ese grupo, diosificándolo de tal forma que llega a ser molesto, sobre todo porque se aparenta mucho el ''escuchar buena música'' mencionando a tal banda. Lo mismo pasa con Radiohead y el ejemplo más actual: Arctic Monkeys. Se les lleva a una glorificación tal, no dándonos siempre un producto o un trabajo artístico propiamente tal, de calidad. Y se denosta a las pobres niñitas que gustan de lo que nosotros consideramos ''Plástico''.

La música muy subjetiva podrá ser, pero tal como las niñitas rallan la potato fuertemente con lo que mencioné, nosotros igual distorsionamos la calidad neta de estas bandas, e igual muchas de ellas nos venden conceptos de identificación o idealización para llenarse las chequeras. Nirvana hizo de la generación X un emblema, en busca de los que no estaban niahí, identificándolos. Las bandas emo hacen una glorificación de la depresión. The Smiths, mirando punte-agudamente, llevaron el emblema del veganismo para atraer masas, a pesar de aplicarlo como tal. Y así, un sinfín de ejemplos. Y nosotros igual nos identificamos con ellos, tal como estas niñas con sus boybands. ¿Entiende a lo que me refiero? Sabemos que los ataques de histeria de las cabras son molestos, que saturan Twitter, Facebook, con posts y Trending Topics acerca de sus ídolos, pero nosotros nos ponemos igual de odiosos al descalificar al resto por lo que escucha. Opinar no es igual a denostar, y el borde, está muy cercano.

Yo pienso que deberíamos parar las hueas. Sinceramente. Yo fui parte de lo mismo que hoy critico, pero el tiempo me ha hecho tener esta concepción. Leer a tanta gente ''trollear'' sobre el tema, me prendió la ampolleta. Incluso en la subjetividad del tema de la música. La dictadura del buen gusto pasó de moda, cabros.