Viñetajaja #8: "Las aventuras de Cata y su piercing", por Catalina García

Nunca se me ha pasado por la mente ponerme un piercing. Tal vez se debe a que me cargan, o, simplemente, no pertenezco de ningún modo al mundo hardcore de la actualidark. Hoy por hoy salís a la calle y las personas son insanas con estos temas, llegan a tener cuarenta piercings en la cara y no es sano, sin duda les hace falta un buen tate quieto para que paren el leseíto, porque en mi opinión, con uno basta y sobra.

Pero quédense tranquilos e ignoren mi amargura; lo de la Cata no fue tan extremo. Ayer acudió a un lugar muy chorongo para ponerse un piercing, las emociones fueron varias, alegría, pena, arrepentimiento, pero más de lo primero que lo segundo.

"Yo sé que los piercings son algo completamente superfluo y poco trascendental. De hecho, es probable que 3 de 5 lectores de Oldiegrant tengan piercings en la nariz y/o ceja y/o labio y/o etc. Sin embargo, yo soy ñoñita, grave, y siempre me ha costado mucho tomar este tipo de decisiones que suelen implicar un cambio físico, como piercings, tatuajes y cambios de color de pelo (por suerte, lo único que no me ha aproblemado nunca han sido los CORTES de pelo). Hoy fui a hacerme mi primer piercing (sin considerar las varias perforaciones de orejas) y fue todo un suceso y una aventura. Lo hice en un lugar espectacularmente profesional y que recomiendo totalmente por si a alguien le interesa. Nunca en mi vida había conocido un estudio de tatuajes y piercing tan prolijo y en el que se trabajara tan bien. Además, las personas que me atendieron fueron infinitamente amables e informativas. Sin embargo, igual pasé sus breves sustos, básicamente por ser una experiencia nueva y yo igual ponerme medio niñita entremedio. En el dibujito intenté expresar y resumir más o menos lo que ocurrió y como me sentí. ¡Ojalá les guste! y ojalá se entienda. Era una historia más o menos larga e intenté reducirla lo más que se pudiera sin enredarme."