Nuestra sociedad reflejada en teleseries mexicanas (Parte I)


Por Gonzalo Meirelles (@gonmeirelles)
28/01/14

Muchos tienen como hobby ver series, luchas libres y diferentes reality shows. Mi caso es realmente diferente. Anhelo llegar temprano de la U sólo para ver mis queridísimas teleseries MEXICANAS. Como digno estudiante de literatura (ELLAAAA) siempre me ha llamado la atención el contenido de estos culebrones porque si fijamos la mirada en los arquetipos de cada  personaje, sin duda encontraremos en nuestro entorno a diferentes amiguillos dignos de entregarles guiones para que sean los protagonistas de sus propias novelas lloronas.

A ver, para comenzar hablaré de Rubí (2004). La trama es bien simple y súper envolvente: La niña pobre que vive en la vecindad y no tiene plata ni pa' el pan. Lo único que posee es su belleza que acompañada de la ambición intentará escalar posiciones sociales, logrando así salir de la marginalidad. Ojo, mucho ojo porque  la juventud y belleza no dura para siempre, por lo que en el último capítulo terminará quemada, cortada y sola. Eso le sucedió a Rubí, se cayó desde un tercer piso sobre una mesa de vidrio y paffff, quedó acabá - acabá. Ya saben chiquillas, si no quieren terminar toda tajeá y coja como la rubí, no sean malas porque el KARMA SÍ EXISTE.


¿Tienen amigos que sus mamás son malas? Onda, cuando uno va a la casa de ellos y la señora te mira tratando de decirte que uno es el marihuanero, no su hijo (SAAAAAAAA) o cuando al mismo amigo, la vieja le cocina puras legumbres sabiendo que no le gustan. Bueno, algo así  y peor era lo que le ocurría a Renata con su mamá; Pepa Monterrubio. Esta última, en toda la teleserie Cuando me enamoro (2010) se hizo llamar Fina porque tenía un gran secreto, se había secuestrado a Renata cuando era una cabra chica, sólo para hacerle la vida a cuadritos a Regina. Básicamente el tema de esta teleserie es como para verla almorzando en la cocina comiendo carbonada: La madre mala, miente con un embarazo de mellizas y cuando le toca mejorarse le roba una hija a su enemiga que es más buena que el pan. Los años pasan y el odio que siente esta mujer por la niña que se robó es innegable ya que durante todos los capítulos la trató como el loly. Ahora ustedes se preguntarán ¿Por qué se la robó? Adivinen, porque Renata era la hija de Regina, único amor verdadero del esposo de la Fina, GUAAAAAAAAAAAAAAAAAA. Bueno, no quiero contarles todo lo que pasa pero tengan cuidado con esas mamás excesivamente malas porque quizás ustedes sean hijos de la consejera Avon del barrrio; el verdadero amor de sus papás. #BRIGIDO.


Otro perfil que se repite harto en nuestra sociedad y así lo re-contra destacan las novelas mexicanas son el poder que tienen las altas clases. Para solapar la idea de que el dinero  lo es todo y hace la felicidad, nace la  premisa de que "los ricos también lloran".  Justificando lo anterior, entra la cebolla y el cebollín como elementos claves para humanizar a estas figuras ricachonas. Es lo que le pasa a Victoria G. de Sandoval en Triunfo del amor (2010). Ella, cuando era una muy joven y pobre costurera, la atropellaron y le robaron a su hija María. Los años pasaron y esta mujer se convirtió en la dueña de una de las más grandes casas de moda en México. Formó su  familia pero aún así sufría por no encontrar a su hija perdida. Con la soberbia que la caracterizaba como una de las mejores diseñadoras del país, juzgaba y maltrataba a todas las modelos que trabajaban en Casa Victoria. Hasta que un día y gracias al destino, la modelo más maltratada por la viejuja resultaba ser la hija que tanto buscaba. ¡Qué pase la psicóloga Pamela Lagos!


La verdad, es que a modo muy personal considero que México es el país con las mejores teleseries del mundo. Así lo ha dejado demostrado Televisa y TV Azteca con las grandes producciones dramáticas que con sus actrices y actores han marcado hitos. Nadie pasa por alto a María la del Barrio, Marimar, Salomé, Esmeralda, La Gaviota, Cuna de lobos, etc. Y así es, queridos seguidores de OLDIEGRANT, podría estar hablando por muchos meses sobre estos tópicos que se repiten en nuestra cotidianidad y por lo mismo, vendrá una segunda parte donde QUE HACES BESANDO A LA LISIADA será mi objeto de análisis. 

PD: No juzguen a sus mamás y abuelitas por ser fanáticas de estos culebrones. De alguna manera, sienten reflejada su realidad con la presentada en la televisión. 

PD2: No me odien por no poner a Brasil como el país con las mejores novelas. Por eso indiqué que todo era a modo PERSONAL. 

PD3: Son lo máximo y los quiero <3