Strike a Pose: Valentino: actualizarse sin matar una marca


Por Ulises Falabello (@elblogdeulises)
11/02/14

Valentino Garavani marcó una época dorada de la moda de alta costura, esa donde el derroche y la elegancia eran hermanas y donde las crisis financieras eran una ridiculez que agobiaba a la gente con el mal gusto de hablar de dinero. Valentino creó un color (el rojo Valentino), vistió a todas las Divas de los 50 y los 60, y decidió irse en grande después de su desfile de alta costura del 2008. Las críticas de moda lloraban su partida y Valentino también hubiese llorado, pero el botox no se lo permitió. Su partida, no sólo era la partida de uno de los diseñadores más grandes de la historia de la moda (aunque algunos lo encontraran muy repetitivo y fome), también era el inicio de una crisis en la moda. 




La crisis, era principalmente económica pues los números en las ventas multimillonarias comenzaban a bajar. De muchos miles de millones en ganancias, ahora habían marcas que sólo ganaban unos pocos miles de millones, y en medio de la desesperación de que tuviesen que tomar Manquehuito en vez de Dom Perignon, las decisiones se tomaron en términos comerciales y no artísticos. Era difícil pensar entonces en quién ocuparía el lugar del viejo Valentino, principalmente porque la moda cara y bonita ya no la estaban comprando las viejas estiradas, el gran público de esta marca, sino nuevas generaciones que veían en Valentino naftalina y moda vintage. Había que renovarse, pero nadie sabía cómo podría renovarse una marca tan clásica. 


Primero llamaron a Alessandra Facchinetti, una mujer a la que le había ido como el ajo cuando había estado trabajando en Gucci después de Tom Ford, pero la nombraron directora creativa en 2007 ante las pifias del público y del propio Valentino que nunca se pronunció a favor ni en contra de la flacuchenta mujer. Es que Facchinetti quería revolucionar la marca y transformarla en algo nuevo, como haría años después el desgraciado de Hedi Slimane con YSL. Pero en el caso de Valentino, las pifias del público y la crítica fueron tan fuertes que la gerencia decidió echarla en plena semana de la moda en Paris, algo como que al actor protagonista, lo echen a la mitad de la novela porque hay que decirlo, lo de Alessandra era bien feazo. 


Parecía que la marca Valentino iba en la misma senda triste de otras marcas, como Ungaro, por ejemplo, quien en medio de su desesperación nombró en 2009 a Lindsay Lohan como directora creativa. ¡¡¡¡CUANDO LINDSAY LOHAN APENAS SE PODIA MANTENER SOBRIA!!!! Evidentemente fue un desastre y Valentino parecía ser el próximo Ungaro de la moda. Pero de pronto, nombraron a 2 chiquillos muy trabajadores que se habían mantenido en las sombras de la casa de moda como directores de accesorios: Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli. Valentino, apenas supo la noticia, les dio su bendición y eso ya era un hecho llamativo. 


La primera colección que hicieron en su totalidad fue la Couture con una unión entre Avatar y el rock, algo nada que ver para una de las casas más tradicionales de la moda. Pero el público los aplaudió por su originalidad, aun cuando pasarían al menos 4 desfiles más para que lograran encontrar su encuentro con Valentino. Lo mismo sucedió con la moda masculina, aunque aquí el parcito de talentosos se las mandó en grande porque lograron poner a Valentino en el ojo del huracán, después de años de olvido masculino. Su primera colección no tuvo mucho efecto más que aplausos, pero la colección del 2011 fue otra cosa, con pantalones a los tobillos y corbatas ultra delgadas, el mismo estilo que Pier Paolo cultiva hasta el día de hoy, se ganaron los aplausos de la gente, el consumidor y los críticos. 


Estos 2 diseñadores llevaron a Valentino a otro nivel y que hoy lo tienen como una de las marcas con más ventas del último tiempo, sin necesidad de matar sus raíces, sino reinterpretándolas de manera tan sutil y elegante que hoy me tienen aquí escribiéndoles con amor y locura, pensando que el primer artículo de lujo que compre en mi vida, será justamente Valentino de Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli. No fueron en vano los 20 años que estuvieron aprendiendo en las sombras, primero en Fendi y luego como colaboradores en Valentino, después de todo fueron los únicos capaces de que Terry Richardson muestre algo interesante sin tener que empelotar a la gente... y eso es mucho decir. 

Aquí les dejo mis 2 colecciones favoritas de este par de diseñadores: la masculina de Spring/Summer 2013 y la colección femenina de la Spring/Summer 2014 que de verdad es majestuosa. 



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