Respeto para los que no nos gusta el fútbol


Por Sebastián Briceño (@sebaasbrize
18/06/14

Desde que nací que no me gusta el fútbol. Intenté jugar pero lo único que conseguía era meter autogoles, los disfrutaba de cierta forma porque veía a mi equipo perder y puteandome en primera persona, pero a decir verdad siempre me dio lo mismo, de hecho me reía cuando lo hacían. En la básica elegían equipos en donde yo obviamente no estaba -algo que me ponía demasiado contento- y jugaban libres sin mi. Siendo sincero, el sentido del fútbol nunca estuvo en mis venas, ya que a esa corta edad -sexto básico- mis intereses eran otros; pintar, dibujar, admirar películas de James Bond y escribir.

La cosa se ponía mala cuando había prueba de fútbol y obligado tenía que hacer el loco, mis compañeros se resignaban y yo les decía "no me tiren la pelota y ganarán konxetumare". Me hacían caso pero igual tenía que poner esfuerzo sobre-humanos en algo que aún me desagrada.

*ACLARACIÓN: ESTA ESTRATEGIA AÚN ME SIRVE A VECES. INTÉNTENLO. 

Y es que el fútbol es sin duda alguna el deporte de los chilenos. Es un hecho, el día sábado se presencia por la tele el partido del equipo favorito con un asado, cerveza e #instamigos. Realmente esto se ha convertido en un paradigma de la sociedad chilena, y, la verdad es que tendemos a encontrarlo correcto, cuando sí, de cierta forma es algo que está bien porque a todo el mundo le gusta compartir un rato, pero nos vamos a la chucha cuando no formai parte de este mundo futbolero y te comienzan a miran distinto. 

La discriminación que se vive es muy fuerte, porque desde niño te inculcan lo importante que es jugar a la pelota -algo que va muy de la mano con el "hijo de tigre"- y si no te gusta o no lo puedes hacer, erís gay. Es una estupidez, porque ese pensamiento tan ambiguo lo tiene hasta tu familia si decís que no simpatizas con el esférico. A veces pienso que esta es la real causante de la problemática, porque quizás cuando el hijo del señor cuadrao tenga guagua le enseñará lo mismo que aprendió con su viejo. Decirle maricón al hueón que no le gusta jugar a la pelota y pegarle un guate. Es un ciclo que no terminará nunca.

Es una cosa de gustos, es como que no te guste el chocapic; normal, todos somos diferentes y congeniamos por tener gustos ídem. Tal vez el que está leyendo esto en este momento pensará "oohhhhhhhh pero que llorón" "oooohh JAJA NO LE GUSTA EL FUTBOL JAJAJAJ GAY" pero se darán cuenta que no soy el único que piensa esto. A muchos hombres les carga el fútbol y no son maricones.

Dejemos ser a la gente. Nuestra propia familia debería enseñarnos esto y no recién aprenderlo hoy. Siento que el mundo está pasando por momentos tan opulentos y malos, pero lo que escribí muestra lo peor de nosotros como sociedad, y ni siquiera me refiero al deporte en sí, sino que a la poca tolerancia que hay con los entes que no lo practican. PIS AUT Y BIENVENIDOS AL NUEVO OLDIEGRANT.


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