Todo pasado fue mejor: cosas que hice cuando era chico


Por Sebastián Briceño (@sebaasbrize)
Imágenes por Sebastián Briceño (@sebaasbrize)
10/08/14

Tengo hartas historias de cuando era cabro chico, y como hoy es el día de estas especies, me he dado el lujo de contar con muchos detalles algunas que me pasaron en esta época. Son bien violentas y están llenas de mafia. PD: FELIZ DÍA BROCACOCHIS.

Una profe me preguntó qué quería ser cuando grande y le dije presidente
En cuarto básico teníamos una profe que se llamaba Carolina, era tan chica que hasta yo a esa edad la pasaba. En su primera clase con nosotros nos preguntó a cada uno qué es lo queríamos ser cuando grandes; partió con el primero de la lista y como era el número 8, tenía harto que esperar. El tiempo pasó y me tocaba a mi. Recitó Carolina "¿y tú? ¿qué quieres ser cuando grande?" y yo con harto #humor le dije PRESIDENTE. Siempre tuve esa pasión por servir a la gente, como Sebastián Piñera o Evelyn Matthei. También me preguntó si tenía hermana y respondí que sí, que se llamaba Chucky y se rió todo el rato de mi. A esa edad era calvo, yo creo que por eso se reía tanto. Ahora tengo un mensaje para ti profesora de tecnología: ESPERO NUNCA MÁS VERTE LA CARA.


Le pegué en la guata a una embarazada
Siempre me han perturbado las escaleras mecánicas, pero son la tendencia para alguien flojo que no quiere subir ni bajar todo el rato. Resulta que quería bajar a comprarme una carcasa porque estaba en el mall y de repente muevo el brazo como para decir ESTOY MUY FELIZ DE ESTAR AQUÍ, y siento como que topé algo, miro para atrás y era una señora en cinta esperando una guagua en su vientre. La dañé fisicamente y no tuve más opción que salir corriendo cuando mi extremidad terminó de moverse. Perdón mujer, espero que el niño que estabai esperando haya nacido sin complicaciones ni enfermedades. Ojalá sin malformaciones.

Con un amigo le tiramos un pan tostado a la tía del kiosco y le llegó en la cara
Estábamos en el colegio caminando con un amigo y de repente nace la idea de ir a comprar al kiosco. En ese tiempo había una señora insoportablemente carera que vendía hasta los Doritos a $500, por ende existía una rabia colectiva hacia su persona. Resulta que nos dirijiamos al kiosco en cuestión y cuando nos acercábamos mi amigo saca un pan tostado de la nada y se lo tira a la señora, llegándole en toda la face. Su reaccion fue de rabia y asombro y preguntó fuertemente QUIEN FUE. QUIEN FUE. No atiné a hacer nada mas que cagarme de la risa y mi compañero me suplicaba que me quedara callado, no cumpliéndose la promesa. Cuento corto: mi instafriend sufrió mucho porque lo metieron al kiosco y lo retaron y yo me seguía riendo. Soy bien risueño.

Me creía gangster 
He pasado por etapas bien violentas en mi vida, la que más me marcó fue esta sin duda; la faceta de creerme gangster. James Bond fue un referente en mi, tanto así que pedía pistolas para navidad, además de trajes y zapatos. Un día me llegó una walther ppk (la misma de Bond en todas sus películas) y fui feliz. Me acuerdo que me ponía el traje y me vestía como señor 24/7. 

No sólo tenia todo esto, sino que también el jazz se hizo presente en mi existencia. Frank Sinatra, Liza Minnelli, Dean Martin y Ella Fitzgerald formaban parte de mi repertorio musical valorado al 100% por Pitchfork.

Fui ladrón de una bolsa de chicles Gro$$os en el Jumbo
Sí señores, como leen, me robé una bolsa de Grossos en el Jumbo. En este supermercado tengo igual hartas historias, como por ejemplo una vez que con mi hermana nos pusimos a jugar y nos pasábamos por abajo de las cajas y hacíamos todo un circuito. Era muy entretenido porque las cajeras nos miraban con cara de odio y nos deseaban la muerte en sus subconscientes. Mi moraleja es que vayan al Jumbo a pasarse por abajo de las mencionadas cajas, es algo que te relaja y te ayuda a ejercitarte.


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